VIKTORIJA PILATOVIC

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VIKTORIJA

PILATOVIC

Viktorija Pilatovic es una artista lituana, cantan-te de jazz, compositora y artista del sello Inner Circle Music, con quien ha editado dos referencias: «Stories» (2017) y «Nica’s Blues» (2013), ambas con material propio.

Recibió la beca completa para estudiar Masters en Berklee College of Music.

Actualmente forma parte del Departamento de Voz en Berklee Valencia y de varios seminarios internacionales de jazz, entre ellos la Global Music Foundation, Londres (UK).

En sus años de estudiante y ya como profesional ha compartido escenario con Victor Wooten, Danny Grissett, E.J. Strickland, Scott Hamilton, Abraham Laboriel, Victor Mendoza, John Clayton, JD Walter, Perico Sambeat, Ralph Peterson, Alex Sipiagin, David Berkman, Don Braden, Jeff Cascaro, Joris Teepe, Freddie Bryant, Gene Jackson, Robin Eubanks y Polo Orti, entre muchos otros.

Viktorija reconoce como sus artistas de jazz contemporáneo preferidos a Gerald Clayton, Edward Simon, David Binney, Perico Sambeat, Steve Coleman, Esperanza Spalding, Gretchen Parlato, Dianne Reeves, Robert Glasper, Erykah Badu o Lalah Hathaway.

Dentro del jazz tradicional admira a Betty Carter, Nancy Wilson, Sarah Vaughan, Shirley Horn, Chet Baker, Cannonball Adderley, Sonny Rollins, Lee Morgan, Miles Davis, Dexter Gordon o John Coltrane.

También expresa su predilección por los gran-des de la música brasileña: Jobim, Joao Gilberto y Gal Costa.

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VIKTORIJA   PILATOVIC
VIKTORIJA PILATOVIC

Nació el 12 de marzo de 1989 en Klaipeda, Lituania. A los 6 años de edad se inició en piano clásico, ganando varias veces el concurso de piano Carl Czerny. A los 12 años empieza tocar guitarra y componer sus propias canciones.

En 2007 comenzó sus estudios de licenciatura en Jazz Vocal en la Academia Lituana de Música y Teatro.

En 2010 Viktorija se muda a Holanda para continuar sus estudios en el Prins Claus Conservatorium. Allí su carrera evoluciona de manera natural desde el jazz tradicional al contemporáneo, a través de la fusión de varios estilos y colores musicales y creando un sello propio que la distingue como una de las realidades vocales más pujantes del jazz internacional actual.

En 2011 Viktorija ganó el tercer premio del The Nederland Jazz Vocalist En Concours con un arreglo totalmente original del famoso estándar My Favorite Things, con una línea de bajos sólida, armonías modales y compases rítmicos muy imaginativos.

En marzo de 2012 actuó como solista con la orquesta Sympho-Jazz de PCC, dirigida por el legendario John Clayton.

En julio de ese año participa en el legendario Festival de Jazz de Montreux.

Posteriormente, al frente de su Viktorija Pilatovic Quintet, telonea a Chris Dave y Drumheads en el Vilnius Mama Jazz Festival y a Joss Stone en Ecuador Jazz.

Viktorija interpretó su composición original We Could Solve That That junto al bajista de fama internacional Victor Wooten en Valencia, en el emblemático Palau de les Arts Reina Sofía.

En 2013 se mudó a Quito, Ecuador, para impartir clases priva-das de Jazz Vocal Performance en USFQ College of Music, Berklee Co-llege of Music Inter-national Network School.

Viktorija regresa a Europa en 2014 para colaborar en los disco «Voces», junto a la extraordinaria Big Band de Perico Sambeat y en el que también colabora Silvia Perez Cruz. A continuación graba «Poemes Dispars» de Xavier Monge, también con Sam-beat.

Actualmente compagina varios proyectos musicales con su cuarteto en España, compuesto por Alberto Palau, piano, Ales Cesarini, contrabajo, y Mariano Steimberg, batería.

VIKTORIJA

«The Only Light» de Viktorija Pilatovic

La belleza simple y compleja del mejor jazz

“The Only Light» – my only light. Confusion between memories of the past and dreams of the future. Recreating, reconfiguring my head, learning to be again. Lost in reality. These compositions re-present «my only light» – music…

”La Única Luz”- mi única luz. Confusión entre memorias del pasado y sueños del futuro. Recreando, reconfigurando mi cabeza, aprendiendo a ser otra vez. Perdida en la realidad. Estas composiciones representan ¨mi única luz¨ – la música…

Estas palabras son la confesión en la intimidad que se hace la lituana Viktorija Pilatovic ante la inminente aparición de su tercer disco,“The Only Light”, un copioso manantial de melodías de jazz concebidas a partir de un sinfín de influencias sonoras que esta aplicada amante del jazz contemporáneo va tejiendo con la sabiduría de quieres están tocados por el talento para el swing.

“The Only Light” es un disco en tiempo presente, repleto de canciones muy personales con letras tremendamente poéticas que van creando las historias. Es, a la vez, un disco simple y complejo.Simple porque su lenguaje es el de jazz eterno, con el valor añadido de unos desarrollos musicales que, al separarse del arreglo inicial, van dibujando ondas de extrema belleza que brillan en la rica orquestación de acompañamiento proporcionada por su grupo de siempre -Alberto Palau en los piano y teclados, Ales Cesarini, bajo eléctrico y contrabajo, y Mariano Steimberg, batería y percusión.

Complejo porque los temas de “The Only Light” aceptan el reto que propone su creadora, discurriendo por tiempos arriesgados, armonías nada complacientes y solos en los que el riesgo se mide por la cantidad de emociones que puede despertar la más elaborada combinación de notas musicales.

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Su primer single “Confusión”, arreglado por el saxofonista Perico Sambeat para una Big Band donde luego Alberto Palau lo adapto para diez músicos con el complemento de un memorable elenco de colaboradores: el saxo tenor de Javier Vercher, las guitarras del valenciano Iván Cebrián o ese grupo de vientos formado por Pepe Zaragoza y Fede Crespo en la trompetas, Latino Blanco y su saxo barítono o el trombón de Tony Belenguer. Y luego está la voz de Viktorija: firme, segura, expresiva, dando la medida exacta –ni más, ni menos- de pasiones concentradas en su manera de cantar y en su forma de componer, tan sabias y distinguidas. Una voz que se desliza como una avezada surfista por las olas melódicas del tema, arreglado para once músicos, que guía con mano sensual esa fenomenal sátira sobre el amor que es Hungry Eyes; embridando la trepidante We were not born yesterday, trazando arabescos de scat en la miste-riosa Patience, luciendo deliciosa y romántica en la “old fashioned” Time o dulcemente evocadora en My Blues; aportando enormes dosis de delicadeza y melancolía a la fascinante Movie, dibujante bordes afilados y cumbres escarpadas en una canción de amantes sin esperanza como The Only Light que da título al disco; para cerrar con otra maravilla que nos muestra que el arte como cantante de Viktorija Pilatovic no tiene límites y que lo que es el fin de algo parece señalar el principio de otra cosa: One.

Viktorija ha grabado un disco sobresaliente que exprime las esencias del jazz de nuestro tiempo y lo pasa por el deli-cado tamiz de su autora, compositora, intérprete e, incluso, productora.

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