¿GUITARRISTAS DE ROCK QUE TOCAN SIN PÚA? La rebelión feroz
El instinto salvaje de la carne contra el acero desafía la dictadura del plástico en los escenarios.
Estamos en agosto de 2026, en España, y mientras la industria musical sigue obsesionada con perfeccionar los algoritmos, los modelados digitales y los presets de amplificador de última generación, una resistencia primitiva late en los escenarios. Las manos desnudas siguen golpeando el metal, recordándonos que el verdadero latido de la música no nace de una simulación aséptica, sino del roce humano directo y sangrante contra la cuerda.
Para responder por qué Jared James Nichols no usa púa, debemos entender su técnica de fingerstyle. Este guitarrista de Wisconsin usa sus dedos sobre guitarras Les Paul con pastillas P-90 para lograr un ataque percusivo en el blues-rock. En su álbum Louder Than Fate de 2026, editado tras dejar Blackstar por Marshall, consolida esta herencia directa de Albert King, Mark Knopfler y Jeff Beck, demostrando que los guitarristas de rock que tocan sin púa buscan mayor control dinámico.
Hay algo profundamente honesto en ver a un hombre destrozarse las yemas de los dedos contra un juego de cuerdas de acero de calibre grueso. En esta época nuestra, donde todo parece filtrado por la prudencia, la sobreproducción y esa plaga de lo políticamente correcto que exige que la música suene a laboratorio esterilizado para no incomodar a nadie, asomarse al borde de un escenario y ver a un tipo arrancar el sonido a tirones puros es una auténtica declaración de guerra. Nuestra investigación en ZURI MEDIA GROUP confirma una tendencia clara: el público está sediento de texturas analógicas y de errores humanos en un mundo saturado de perfección artificial. El rock, al fin y al cabo, nunca nació para pedir permiso ni para sonar limpio.
El ataque percusivo de Jared James Nichols frente a la púa tradicional
La historia de Jared James Nichols es fascinante porque rompe con el adoctrinamiento estándar de las escuelas de música. En una sincera charla con la gente de Unión Musical, confesó que durante su juventud intentó encajar en el molde. Todo el mundo a su alrededor le repetía el mismo dogma aburrido: un verdadero músico de escenario necesita un trozo de plástico entre los dedos para ser respetado. Pero Jared James Nichols es zurdo para prácticamente todo en su vida cotidiana, excepto para colgarse la guitarra. Esa disonancia cerebral le hizo sentir que la púa era un cuerpo extraño. Solo cuando lanzó la púa al suelo y dejó que su piel tocara el alambre sintió que la música era real.
Ese gesto, que muchos profesores de conservatorio habrían corregido con un reglazo en los nudillos, se convirtió en su firma inconfundible. En numerosas entrevistas para Guitar World, ha explicado que su método se basa en usar el pulgar en los movimientos descendentes y emplear el índice, el dedo medio y el anular para los ascendentes. Es un ataque físico, casi violento, que hace que la cuerda chasquee contra el traste. Ese impacto percusivo le otorga un brillo salvaje si ataca cerca del puente, o una calidez oscura y densa si se acerca al mástil.
La herencia de Albert King y Mark Knopfler en el arte sin púa
Antes de que las plataformas de streaming decidieran por nosotros qué debíamos escuchar a través de algoritmos anestesiantes, ya existían gigantes que defendían esta herejía táctil. El monumental Albert King, un zurdo corpulento que tocaba una guitarra para diestros completamente del revés, castigaba las cuerdas con una fuerza bruta que ninguna púa de nailon habría podido soportar sin partirse en dos. Albert King no tocaba la guitarra; la dominaba.
Y si hablamos de elegancia milimétrica, es imposible no citar a Mark Knopfler y su magistral trabajo con Dire Straits. El incombustible sonido de Sultans of Swing se construyó íntegramente sobre las yemas de sus dedos. Mark Knopfler lleva más de medio siglo impartiendo cátedra sin necesitar una púa, un dato que sigue volando la cabeza a las nuevas generaciones cuando descubren vídeos suyos en directo. A ellos se suma el inigualable Jeff Beck, quien a mediados de los años setenta desterró la púa de su vida para siempre, encontrando en sus propios dedos el camino hacia una expresividad vocal que ningún otro guitarrista ha logrado igualar.
Las excepciones de Brian May y Robby Krieger en Queen y The Doors
El panorama de los guitarristas de rock que tocan sin púa siempre ha tenido sus francotiradores particulares. Robby Krieger aportó a The Doors un trasfondo de guitarra flamenca y clásica tocada íntegramente con los dedos, lo que dotó a la banda de Jim Morrison de un aura oscura y teatral. Y luego está el caso marciano y genial de Brian May. El astrofísico y pilar sonoro de Queen ni usa púa convencional ni toca con los dedos: ataca su legendaria guitarra Red Special con una vieja moneda de seis peniques. El borde aserrado de la moneda británica rasgando el metal es el secreto mejor guardado de los himnos de estadio más grandes del siglo XX.

El nombramiento de Jared James Nichols por Gibson y su legado con Epiphone
En junio de 2021, la mítica marca Gibson dio un golpe en la mesa nombrando a Jared James Nichols embajador mundial. No es un título cualquiera. En ese selecto club solo habitan titanes de la talla de Slash, el incombustible Dave Mustaine de Megadeth, y la arrolladora Lzzy Hale de Halestorm. Este respaldo comercial demuestra que el gesto primitivo de tocar sin púa no solo sobrevive, sino que vende, inspira y genera un inmenso respeto en la industria.
El arsenal que despliega Jared James Nichols es una carta de amor a la simplicidad. Su obsesión por las pastillas P-90 viene directamente heredada de su idolatría por Leslie West, el coloso de la banda Mountain. Desde entonces, su idilio con Epiphone ha parido modelos superventas: la agresiva Old Glory, su hermana dorada Gold Glory, y la espectacular Blues Power, una Les Paul Custom enfundada en un precioso acabado Aged Pelham Blue.
Las Les Paul clásicas de Jared James Nichols: de Dorothy a Ole Red
Pero son sus reliquias vintage las que atesoran las mejores historias. Su guitarra principal en casa es Dorothy, una Gibson Goldtop original de 1952. La historia de este instrumento es de película: sobrevivió de milagro a un devastador tornado en Illinois que la dejó destrozada. Fue el mismísimo Joe Bonamassa quien, en un gesto de camaradería rockera, le regaló piezas originales de los años cincuenta para que pudiera restaurarla. A ella se suma Ole Red, una robusta Les Paul de 1953 que un dueño anterior repintó de rojo, y que hoy ruge en las manos del de Wisconsin.
La técnica de fingerstyle de Jared James Nichols adaptada al alto voltaje
Adaptar la técnica del fingerstyle al volumen demencial de un escenario de rock moderno no es para pusilánimes. Jared James Nichols ha detallado en sus columnas de Guitar World cómo utiliza el clásico «roll» de banjo —pulsando tres cuerdas de manera consecutiva— para crear ráfagas de notas a gran velocidad. Lo más sorprendente es su total rechazo al uso de las uñas, afirmando que bajo la tensión del rock de alto voltaje, las uñas simplemente se hacen añicos. Toca con la carne viva.
Cualquiera que intente emular a estos guitarristas de rock que tocan sin púa descubrirá pronto que golpear demasiado fuerte arruina la dinámica. El propio Jared James Nichols recomienda a los novatos armarse de paciencia, usar una dedera en los primeros meses para no destrozarse la piel, y montar cuerdas de calibre grueso para que la tensión soporte el latigazo de los dedos sin trastear horriblemente.
El salto de Jared James Nichols de Blackstar a la furia de amplificadores Marshall
El sonido no solo vive en los dedos, necesita un motor que lo escupa al público. Durante casi quince años, la imagen de Jared James Nichols estuvo indisolublemente ligada a los amplificadores Blackstar, llegando a diseñar el aplaudido modelo JJN20. Sin embargo, la gran sacudida llegó este año 2026. Para la grabación de su incendiario disco Louder Than Fate, decidió cambiar las reglas del juego y enchufarse a la legendaria casa Marshall.
La bestia elegida fue un cabezal Plexi Super Lead de 1968, sin volumen maestro, emparejado con unidades modernas Modified Super Lead. En una reveladora entrevista para la revista MusicRadar, describió la experiencia de domar ese Marshall como «montar un potro salvaje». El volumen extremo de un Plexi al rojo vivo obligó a sus dedos a reaccionar con instinto puro, logrando que su tono sonara enorme bajo cualquier pedal, ya fuera un clásico Tube Screamer, un codiciado Klon o un denso fuzz. Según sus propias palabras, sentirse en el estudio rodeado de esa pared de sonido británico le hizo retroceder en el tiempo, sintiéndose «como si estuviera en la banda Cream en 1968″.
Blues Power: el espíritu detrás del sonido de Jared James Nichols
Si buscas entender todo esto bajo un solo concepto, tienes que mirar hacia su lema vital: Blues Power. Es el título de una de sus primeras canciones, el nombre bautismal de su tercera guitarra signature y, tal como confesó recientemente a la marca Thalia Capos, es una filosofía que evoluciona con él. Blues Power no es una escala pentatónica tocada a mil por hora; es jugarse la cordura emocional en cada nota, es negarse a esconderse detrás de un procesador de efectos de mil euros, y es tener las agallas de dejar que tus manos desnudas cuenten la verdad, por cruda que sea.
Preguntas frecuentes sobre el universo sonoro sin púa
¿Por qué Jared James Nichols no utiliza púa para tocar? Principalmente porque es zurdo de nacimiento para todas las tareas cotidianas pero aprendió a tocar la guitarra como diestro. Esta particularidad hizo que nunca sintiera natural sostener un trozo de plástico, encontrando su verdadera voz al sentir el tacto directo de la piel contra el acero.
¿Qué técnica específica utiliza Jared James Nichols? Emplea una vertiente agresiva del fingerstyle o fingerpicking, utilizando el pulgar para los ataques graves descendentes y los dedos índice, medio y anular para los ascendentes. También incorpora el rápido «roll» característico del banjo.
¿Quiénes conforman el grupo de embajadores mundiales de Gibson? En la actualidad, este prestigioso título de la marca Gibson recae en cuatro pilares del rock y el metal: Jared James Nichols, el legendario Slash, el líder de Megadeth, Dave Mustaine, y la poderosa vocalista y guitarrista Lzzy Hale de Halestorm.
¿Cuáles son las guitarras favoritas de Jared James Nichols? Su armería se basa en guitarras Les Paul equipadas con una única pastilla P-90 en el puente. Destacan sus modelos signature de Epiphone (Old Glory, Gold Glory y Blues Power) y joyas vintage de Gibson como Dorothy (1952) y Ole Red (1953).
¿Qué equipo de amplificación usó Jared James Nichols en su último disco? Para grabar Louder Than Fate, dejó atrás su larga relación con Blackstar y grabó con amplificadores Marshall, destacando un salvaje cabezal Plexi Super Lead original de 1968 combinado con modelos Modified Super Lead.
¿Es recomendable dejar de usar púa en el rock moderno? Exige un peaje físico importante y un control superior de la dinámica de los dedos, pero a cambio ofrece un tono percusivo, orgánico y una expresividad inigualable que los procesadores digitales actuales aún no pueden clonar con verdadera alma.
¿Terminará la comodidad de la tecnología digital convenciendo a las próximas generaciones de que no vale la pena sangrar sobre el mástil para encontrar un tono propio? ¿O será el salvajismo táctil de músicos a contracorriente lo único que logre salvar al rock de convertirse en música de ascensor para algoritmos?
