La última grabación de Lemmy Kilmister antes de morir: «We Are The Ones»
La última canción que grabó Lemmy Kilmister fue «We Are The Ones», una colaboración con el guitarrista suizo Chris Declercq registrada en los Paramount Studios de Los Ángeles en 2014, con Lemmy añadiendo el bajo en marzo de 2015, apenas seis meses antes de su muerte. La canción no se publicó hasta el 1 de diciembre de 2017, casi dos años después de que Lemmy falleciera, y fue lanzada a través de Pacific Records.
La muerte: rápida como un riff de Ace of Spades
Ian Fraser Kilmister celebró su 70 cumpleaños el 24 de diciembre de 2015. Dos días después, el 26 de diciembre, recibió el diagnóstico de un cáncer extremadamente agresivo. Cuarenta y ocho horas después, el 28 de diciembre, estaba muerto, en su casa de Los Ángeles. La declaración oficial de Motörhead hablaba de «una corta batalla con un cáncer extremadamente agresivo», aunque en realidad la batalla fue tan fulminante que casi no cabe llamarla batalla: Lemmy ni siquiera tuvo tiempo de asimilar la noticia antes de morir.
Lo que hace más extraña esa muerte vertiginosa es que, hasta días antes, Lemmy aún mantenía la apariencia de alguien que simplemente estaba «algo peor que siempre». Había venido arrastrando un desfibrilador implantable desde 2013, varios problemas de hematoma y una arritmia cardíaca que le habían obligado a cancelar conciertos en los años previos. Sin embargo, con esa combinación de negación y resistencia que lo definía, siguió en pie hasta el final de la gira.
El último concierto: Berlín, 11 de diciembre de 2015
El último concierto de Motörhead tuvo lugar el 11 de diciembre de 2015 en el Max-Schmeling-Halle de Berlín, durante la gira del 40 aniversario de la banda, bautizada como la Bad Magic Tour. Fue un set de 16 canciones que arrancó con «Bomber» y repasó toda la cartografía del grupo, desde «Stay Clean» y «Metropolis» hasta «When the Sky Comes Looking for You», un tema del que entonces era su último álbum, Bad Magic, publicado tan solo cuatro meses antes. La banda tuvo que cancelar el resto de la gira europea por la incapacidad física de Lemmy para seguir actuando, aunque en ese momento nadie sabía hasta qué punto la situación era terminal.

Bad Magic, editado en agosto de 2015, es el último álbum de estudio de Motörhead. Con él, la banda cerró una discografía de 22 álbumes de estudio iniciada en 1977 con el homónimo Motörhead. El disco llegó a la posición 10 de las listas británicas, un resultado notable para una banda que nunca persiguió el favor comercial, y contiene el que muchos consideran uno de los testamentos más lúcidos de Lemmy: un rock and roll destilado, sin artificios, que suena exactamente igual que el primer día.
Chris Declercq: el chico suizo del Rainbow Bar
La historia de «We Are The Ones» comienza con un gesto de una audacia casi suicida para cualquier músico anónimo: en 2005, un guitarrista suizo de 18 años llamado Chris Declercq, recién llegado a Hollywood para perseguir su carrera musical, se planta en el Rainbow Bar and Grill del Sunset Strip —el cuartel general de Lemmy, su segunda casa desde los años 70— y le entrega directamente un CD demo al líder de Motörhead.
El Rainbow no era un lugar donde eso pudiera pasar con cualquier músico. Pero sí con Lemmy, que llevaba décadas sentado en el mismo taburete, frente a sus máquinas de videojuego, accesible para quien se atreviera a acercarse. Declercq se atrevió. Y funcionó. Lo que comenzó como un intercambio improbable entre un icono del metal y un desconocido europeo se fue convirtiendo, a lo largo de una década, en una relación de trabajo real. Declercq describe en el documental promocional del single que el propio Lemmy le transmitió un sentido de reconocimiento genuino, no el tipo de amabilidad performativa que suelen dispensar las estrellas a los fans.
Los Paramount Studios: la sala donde sucedió todo
Las sesiones de grabación comenzaron en 2014 en los Paramount Studios de Los Ángeles, co-producidas por Cameron Webb, quien ya había trabajado con el propio Motörhead, NOFX y Weezer. En ese entorno, Lemmy inicialmente solo tenía previsto aportar la voz: vendría, cantaría y se iría. Sin embargo, al escuchar los primeros takes del tema, tomó la decisión espontánea de añadir también el bajo. Ese detalle no es menor: significa que «We Are The Ones» contiene no solo su última voz en estudio, sino también sus últimas notas de bajo grabadas, el instrumento que definió un sonido durante cincuenta años.
El bajo fue grabado en marzo de 2015, lo que sitúa esa sesión en los Paramount Studios como el último trabajo de estudio formal de Lemmy antes de su muerte, varios meses antes del último concierto en Berlín. Junto a Declercq en guitarra, el baterista fue Josh Freese —miembro de A Perfect Circle y Guns N’ Roses—, y el productor y cineasta Martin Guigui añadió síntesis y también dirigió el documental que narra la génesis de la canción.
Por qué tardó dos años en publicarse
La mezcla final de «We Are The Ones» se completó a principios de 2017 en el Studio 606 de Dave Grohl, en Los Ángeles. El propio Declercq señaló que eligió ese estudio como entorno adecuado para el material, una decisión cargada de simbolismo dado que Grohl siempre situó a Lemmy entre sus influencias fundacionales. El largo camino entre la grabación (2014-2015) y la publicación (diciembre de 2017) tiene una explicación práctica: la muerte de Lemmy el 28 de diciembre de 2015 dejó el proyecto en un limbo delicado, que requería gestión legal con el sello, coordinación con la familia y el entorno del músico, y la propia producción de un documental que contextualizara la canción.
Declercq también mencionó en entrevistas algo que añade una dimensión oscura a toda la historia: la noche anterior a la muerte de Lemmy, la novia del músico intentaba localizarle para organizar una sesión fotográfica entre los dos artistas. Esa foto nunca se hizo. La canción quedó como el único testimonio tangible de esa colaboración de una década, y fue publicada el 1 de diciembre de 2017, pocas semanas antes del segundo aniversario de su muerte.
Lo que contiene la canción
Musicalmente, «We Are The Ones» no intenta disimular sus componentes: la voz de Lemmy suena exactamente como siempre, rasposa y frontal, con letras que encajan en el universo habitual de desafío y energía que el músico mantuvo hasta el final. El bajo, grabado en esa sesión de marzo de 2015 en los Paramount Studios, es reconocible de inmediato, con ese ataque de púa y la forma de construir el groove que distinguía a Lemmy de cualquier otro bajista de rock. La batería de Josh Freese aporta una solidez que ancla el conjunto, y la producción de Cameron Webb mantiene el sonido en ese territorio entre el rock clásico y el metal que siempre habitó Motörhead.
Lo que la industria discográfica a veces llama «grabación póstuma» tiene aquí una textura diferente a la mayoría de esos lanzamientos, que suelen ser rescates de archivos o tomas incompletas. «We Are The Ones» fue una canción terminada, mezclada y lista para publicarse en vida de su autor. Que Lemmy no llegara a verla publicada no la convierte en un producto de ultratumba sino en el último acto de un músico que siguió trabajando, con la misma energía de siempre, hasta literalmente semanas antes de que un diagnóstico lo borrara del mapa en 48 horas.
