La historia de We Are Standard y WAS

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La historia de We Are Standard y WAS: del dance-punk de Nueva York al akelarre electrónico vasco

WAS —nombre final de la banda nacida como Standard en 2002 en Algorta, Getxo— es una de las trayectorias más coherentes e internacionalmente ambiciosas que ha dado el rock guitarrero español antes de que el algoritmo reorganizara las prioridades de la industria. En diecisiete años de actividad pasaron del dance-punk neoyorquino al folklore vasco electrónico, ganaron un MTV Europe Music Award y llenaron escenarios con un setup de doble batería que resultaba difícil de olvidar.

Quiénes son WAS y qué grupo eran antes

Quiénes son was y qué grupo eran antes? La respuesta es que WAS es la tercera encarnación de la misma banda, formada en Algorta (Vizcaya) a finales de 2002 por Deu Txakartegi (voz y bajo), Javi Leta, Jon Aguirrezabalaga, Juan Escribano y Londondoy. El nombre original era simplemente Standard, bajo el que ganaron en 2005 el concurso Proyecto Demo del FIB y obtuvieron el premio a mejor maqueta de Mondosonoro. Ese primer EP de tres canciones, titulado Golden Section, fue el punto de arranque de una carrera que desde el principio miraba hacia otro lado: hacia el Nueva York de LCD Soundsystem y The Rapture, hacia el funk angular de Gang of Four, hacia los riffs nerviosos de Television o The Feelies, y no hacia el indie de guitarra española que dominaba los circuitos locales.

Por qué we are standard cambiaron su nombre a was? Hubo dos cambios de nombre y cada uno refleja una mutación real del proyecto. El primero llegó en 2008, cuando el grupo descubrió que existía otra banda en Estados Unidos registrada como «Standard» y que la publicación de su segundo disco en el mercado norteamericano podía generar conflictos legales. Fue entonces cuando adoptaron We Are Standard. El segundo cambio, a WAS a secas, ocurrió en 2016 con el lanzamiento de Gau Ama y respondía a razones más íntimas: el propio Deu Txakartegi lo explicó con una frase precisa: «No somos los que éramos y no perseguimos lo mismo». Como hacía Picasso al cambiar de etapa —la comparación es del propio cantante—, la reducción del nombre al pasado del verbo to be no era un capricho cosmético sino la constancia de que la banda ya no podía seguir llamándose como el grupo que había arrancado con guitarras angulosas en un local de Getxo.

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La discografía completa de We Are Standard y WAS

Cuáles son los mejores discos de was y we are standard? La discografía de WAS es compacta y sin relleno. Arranca con 3.000 V 40.000 W* (Mushroom Pillow, 2006), grabado bajo el nombre Standard, que se convirtió en uno de los debuts más sólidos de la escena independiente española de la década. El disco tiene la crudeza de una primera toma bien ejecutada: «On the Dancefloor» como bomba de apertura, «Pressure» rozando el territorio de Franz Ferdinand, «Supermarket» como una especie de Common People de Pulp bajo efectos lisérgicos. La banda tenía ya una colección de discos demasiado buena para ser un grupo de jóvenes sin oficio.

El segundo largo, We Are Standard* (Mushroom Pillow, 2008), fue grabado en Londres junto a Andy Gill, guitarrista y productor de Gang of Four, una elección que lo dice todo sobre sus ambiciones. El resultado es un disco más limpio, más clubber, más internacional. «The First Girl Who Got a Kiss Without a Please» y «Other Lips, Other Kisses» —esta última referenciada en la serie Gossip Girl— son los dos momentos estelares de un álbum que lleva el dance-punk a una producción impecable. Fue con este disco con el que viajaron al South by Southwest de Austin y al mercado de la industria de Nueva York con el apoyo de Sounds from Spain, y con el que en 2009 ganaron el MTV Europe Music Award al mejor artista español.

El miniálbum Great State* (Mushroom Pillow, 2011) representó el primer giro consciente hacia el sonido Madchester. Cinco canciones en las que la voz de Deu dejaba de ladrar para susurrar como Ian Brown o Tim Burgess, y donde los coros souleros de Primal Scream convivían con el hedonismo narcótico de Happy Mondays. «07:45 (Bring Me Back Home)» suena como si el Bowie de Heroes hubiera pasado un fin de semana bailando en la Haçienda. Es el disco más compacto y quizás el más puro de toda la trayectoria.

Day* (Mushroom Pillow, 2013) fue el álbum más producido de su carrera: Jon Aguirrezabalaga y Xabier Eguia en producción, con mezcla de Eric Broucek, colaborador habitual de LCD Soundsystem y Hercules & Love Affair. El disco amplía la paleta Madchester hacia un pop de capas múltiples influido por Cut Copy, con «Something Bigger» como declaración de intenciones y «Can I Count on You» como el himno que la escena indie de los 2010 debería haber convertido en un standard. El camino hacia la electrónica era ya inevitable.


La evolución musical: del dance-punk al folklore vasco

Qué estilo de música hacen was y cómo ha cambiado con los años? La evolución musical de WAS del dance-punk al folklore vasco es una de las pocas trayectorias del indie español que puede trazarse sin saltos bruscos: cada disco es la consecuencia lógica del anterior. Del post-punk neoyorquino de 2006 al Madchester de 2011, del Madchester a la electrónica de capas de 2013 y de ahí a la folktrónica vasca de 2016. No cambiaron de estilo porque se aburrieran o siguieran modas; cambiaron porque la electrónica y el baile siempre habían estado implícitos en su ADN desde la primera bombilla de la portada de 3.000 V 40.000 W. Lo que hicieron fue ir quitando capas de guitarra hasta quedarse con el esqueleto rítmico que siempre había sido lo más propio del grupo.

Mondosonoro lo resume con claridad: «Del dance-punk inicial pasaron al sonido Madchester de Primal Scream o The Stone Roses, para terminar integrando electrónica con folklore euskaldun». La España de entonces tenía una escena «un poco conservadora» que seguía componiendo «demasiado con guitarras», según las propias palabras de Txakartegi; WAS fue uno de los pocos grupos que apostó consecuentemente por salir de ese perímetro.


El legado en vivo: la doble batería

Qué tuvo de especial el directo de we are standard con doble batería? El directo de We Are Standard siempre fue un argumento en sí mismo, pero la configuración de doble batería —con Javi Leta y Willy simultáneamente en el escenario— era su marca registrada y la que convertía cada concierto en algo físicamente difícil de contener. Ese setup no era meramente estético: la doble percusión creaba un pulso rítmico de densidad casi tribal que multiplicaba la energía bailable de canciones ya de por sí escritas para el movimiento. El periódico del South by Southwest los destacó entre los conciertos más reseñables del festival y sus actuaciones se agotaron. La propia banda definía su objetivo en directo como «hacer una fiesta y provocar buen rollo», pero la herramienta técnica para lograrlo era ese muro de batería que funcionaba, según Mondosonoro, «como una locomotora imparable».

Más de 125 conciertos con el primer disco, una gira de presentación que les llevó por toda España y varios países europeos, y actuaciones en Popkomm (Alemania), festivales en Holanda, Bélgica y Francia. La suma fue la de un grupo que construyó su reputación desde el escenario antes que desde las playlists, en un momento en que eso todavía era posible y determinante.


El papel de WAS en la escena indie vasca de los 2000

Qué papel tuvo was en la escena indie vasca de los 2000? El libro Historia del rock vasco de Elena López Aguirre los recoge como «el grupo español con sonido más internacional» y como exponentes del «electro-dance from the Basque Nation Bilbao». No es una hipérbole: junto a Delorean —compañeros de sello en Mushroom Pillow—, We Are Standard fueron los dos vectores principales de la escena vasca que rompió hacia afuera en aquella década. Delorean abrieron la brecha mezclando post-punk con electrónica; Standard llegaron después con el sonido de Nueva York y lo convirtieron en dinamita de baile.

El sello Mushroom Pillow, fundado por Marcos Collantes y Keina García, fue el ecosistema que los albergó junto a nombres como Sr. Chinarro, Triángulo de Amor Bizarro, El Columpio Asesino o La Habitación Roja. En ese contexto, WAS eran la apuesta más internacionalista: cantaban en inglés con una dicción impecable, producían con colaboradores británicos y neoyorquinos, y giraban por Europa con una ambición poco habitual para un grupo de Getxo. Mondosonoro lo dice sin adornos: «Reventaron pistas durante años y se esfumaron dejando un vacío que en Euskadi nadie ha vuelto a ocupar».


Gau Ama: el disco bisagra

Qué es el disco gau ama de was y por qué es importante? Gau Ama (literalmente «Madre Noche» en euskera, Mushroom Pillow, 2016) es el disco más arriesgado y, probablemente, el más importante de toda la carrera de WAS. Es el punto en que la banda deja atrás definitivamente las guitarras y apuesta por un pop electrónico que integra instrumentos tradicionales vascos —txalaparta a cargo de Oreka TX, albokairrintzis, loops y cantos en euskera— con referencias al house, al dark pop de The XX y al minimalismo de Jamie XX.

La apertura con «I Like You as You Are» establece de inmediato el nuevo territorio: base synth, cántico en euskera al final, txalaparta como remate tribal. «Until It Melts» incorpora la voz de Cris de Belako en un dúo que evoca The XX. «Irrintzi» convierte el grito folklórico vasco en un gancho de pista de baile que dialoga con The Rapture. El disco cierra con «Ardoa» («Vino»), un loop en euskera que se repite como un mantra —«Amaren heriotza ardoak ebasten dau», «La muerte de la madre con vino se supera»— hasta sumergir al oyente en lo que Indieófilo llama acertadamente «una electrónica psicodélica».

La importancia de Gau Ama va más allá de su calidad intrínseca. Es uno de los primeros discos del indie español que hibridó de forma creíble y no folclórica el acervo sonoro vasco —la txalaparta, el bertsolari, el irrintzi— con la producción electrónica contemporánea, sin el esencialismo cultural que suele acompañar ese tipo de gestos. La misma operación que Crystal Fighters hicieron con el folclore vasco desde Londres, WAS la ejecutaron desde dentro, con más carnalidad y menos pose exótica.


WAS como bisagra histórica

En 2019, con la publicación del recopilatorio Loudness (12 Years Of Party & Music) y un último single que incluía una versión de «All My Friends» de LCD Soundsystem titulada «Todos mis amigos» —un cierre simbólicamente perfecto—, WAS anunció su disolución. El arco completo es el de una banda que llegó cuando el indie guitarrero era la música de masas de la juventud española, antes del reggaetón y la música urbana, y que supo anticipar los dos movimientos que han definido la década siguiente: la hibridación electrónica y el retorno al sonido local.

La pregunta que queda abierta no es sobre el pasado de WAS sino sobre qué tipo de grupo podría existir hoy en ese mismo espacio: la escena vasca tiene el material sonoro, las infraestructuras y el precedente, pero no ha producido todavía una banda que conecte esa tradición de internacionalismo guitarrero con la escena actual de fusión electrónica-folclore desde una posición de mercado comparable. El catálogo de WAS, con una discografía completa de WAS y We Are Standard que va de 2006 a 2019, es a la vez un archivo y un manual de instrucciones.

JOHNNY ZURI

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